martes, 22 de mayo de 2012

Viaje I - Ondas

Despertar en medio de un sueño. Ver como el mundo reaparece frente a mis ojos. Resucitar cada sentido, de uno por vez. Dejar caer los retazos de inconsciencia sobre la sabana. Sentir como los rayos del sol iluminan mi alma. Caer en la realidad, en el día a día. Sacudirme las mentiras que la noche creó en mi cabeza. Intentar escapar del cálido ropaje que me atrapa al suelo. Cortar las raíces con la imaginación. Creer en un mundo nuevo. Renacer, ver las flores felices por el calor. Ver las señales que el universo nos deja. Aprender nuevamente nuestro lenguaje. Pedir al cielo que todas las mentiras sean verdad y todas las verdades sean puras mentiras. Caer en la somnolencia que nos genera vivir. Experimentar las ganas de ver si el mundo sigue ahí afuera. Refugiar los sueños en nuestro interior para que el mundo sea incapaz de verlos y así jamas serán destruidos, o cambiados o vendidos al mejor postor. Seguir la estela de la ensoñación, esa que nos lleva a los rincones mas iluminados de nuestro ser. Dejar que el automatismo recorra nuestras venas y nos de el impulso necesario para existir. Crecer dentro de un planeta que nada nos deja.

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